Nadando por ahí encontré uno audífonos. Cuando me los puse, escuché tu voz. Hablabas de mi tatuaje en el pecho. ¿Sabes? Esa es una cicatriz (una especie de...) pero coloreada. Que me recuerda una vida pasada, donde habitabas en mi vida. Y de un momento a otro se esfumó. Ese tatuaje va junto a mi corazón, vive del lado izquierdo de mi pecho. Me dolió mucho ponérmelo, incluso lloré, ahora, me duele verlo y también lloro. Nadando por ahí encontré un espejo donde se refleja mi imperfecta forma. Noté que se veían mis audífonos y el tatuaje en forma de eclipse. Me aburrí y fui a jugar con los peces. Me preguntaron por el tatuaje y su significado. Así, comencé a berrear. Todos comenzaron a irse hasta dejarme solo. No hay un desenlace en esta anécdota, tan sólo me quejo. Me quejo del tatuaje, la cicatriz de color que marca mi vida. Tal vez haya un desenlace, mientras, me quejo y busco la superficie fuera del mar...
No hay comentarios.:
Publicar un comentario