Terrible tormento para la seguridad del ente que busca su lugar. ¿Cómo saber para qué se destina algo?
¿Existe acaso cosa tal? ¿Cómo hacer maleable este metal del subconsciente? Uno puede pasear preguntándose cómo hacer que esto que se hace en dicho momento, no puede afectar el resto. ¿Será destino?
Es el miedo de provocar el ritmo de algo para después ver si afecta en un lapso más tarde. La causa y el efecto son un ejemplo pero, puede que no tenga el segundo. No es azar, ¿qué es el destino y de dónde surge? Basándose en términos populares, uno crea el destino de ejemplos terrenales por experiencia. ¿Qué pasa entonces con la primera vez? Donde uno conoce todo si se busca. ¿es destino conocer y entender la primera vez? Las cosas tienden a ser de una manera para transformarse en otras por orden de algo que desconocemos. Sin embargo, puede que a consecuencia de otro efecto, salga otra cosa: un árbol torcido, una pelota desinflada. El aire, el descuido provocarán un efecto diferente en éstos elementos. No siempre regirá éste destino sobre ellos, pero, ¿por cuánto tiempo? ¿Por qué cambiar? Acaso, ¿ese es un destino subsecuente? Atormenta la mente algo tan sencillo, ¿no creen?
No es sólo afectar el ritmo de las cosas, porque puede no crearse uno u otro efecto sobre ellas. “el destino no existe porque puedes cambiar las cosas a tu gusto” (G. Morales) Esa cita llegó alguna vez a mis manos con una finalidad. ¿Era su destino llegar a mí? Sueno irónico. Cada día hay que preguntar acerca del destino. ¿Existirá? Es un juego mental... el caso es saber si tu dominas el destino, o el destino te domina también. Porque de cualquier forma es horrible pensar que el destino es algo que te rige. Y como que uno no siempre se encuentra en la prestancia de ser víctima, o esclavo de algo ya escrito para tu bien, o mal...
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