Marketing-Music enthusiast, love to play and fool around... read my things... won't regret it...
Ráfagas
Me asomo bajo las sábanas y encuentro que todo esta en su lugar. Mi boca está seca, siento en la espalda humedad ya enfriada. Al instante, ráfagas me deslumbran y los párpados se aferran entre ellos sin condiciones. Veo desde adentro esos ojos, esa boca definida, oigo una risa y en el vientre un tenue rasguño. ¡Ese aroma! La piel se me eriza, los puños se definen y el cuello se endurece. Le conozco de poco y me ha seducido.
Me tiene desesperado que no pueda hablar. Es la tercera vez que me sucede en fila, y quiero levantarme de ahí. Tengo escalofríos, sé que me está viendo y que sus exhalaciones retumban en mis oídos. Quisiera echarle la culpa “al sistema” pero me conozco bien, no es así. Mientras tanto, las manos se han calmado y las palmas sienten cómo la sangre vuelve a transitar. La demencia me está colmando.
Cuando camino por los pasillos, la gente pasa a través de mí. Las paredes se dejan penetrar por mi desinterés y los umbrales de mi paciencia se enredan en un manglar de preguntas incomprensibles, inconcientes, incontestables.
Trato de agotarme durante el día mientras llego a la cama. Intento declararme moribundo para no dejar que las ráfagas me despierten. El pecho me arde y el calor es insoportable cuando trato de volver al sueño. Por otro lado, la sanidad de mis ideas se está volviendo una calle con baches, como la que veo cada que me asomo a la ventana a ver quién me contesta tras el alarido de mi encierro. Qué ansiedad me da ahogarme en ese calor, o en un líquido drifting sentimental y no sentir un brazo querido que se extienda para mí. Tengo miedo de faltarle a mi sangre, mi amor, mi aire.
Quisiera deshidratarme gota por gota sin llegar a ahogarme, dejar que corra un rato un reguero y que de ahí las ideas se me cultiven con el aire de un vuelo que recién nació tras la partida de mi última mitad.
La cama es una carátula donde soy las manecillas y los engranes mi impaciencia por concebir el sueño y pensar en otras cosas: que si el mañana, que si el al rato, que si el luego. Cada hora que marco una nueva idea para tener la conciencia en su lugar. Pasan cada vez más lento, y yo no sueño dormido. Las ráfagas son más intensas y me oprime el cuerpo un trueno que se formó desde la punta de su frente hasta mi plexo. Quiero paz.
Y cuando el silencio calma los latidos y el clima se templa, siento la oportunidad de despedirme del juicio. Pero no termina ahí; los primeros ases se filtran por la cortina sacudiendo las rendijas de mi visión y se acompañan por el loop de la naturaleza de cada mañana.
Creo que quiero volar lejos y alcanzarle el destino aunque antes fuera un ángel de la luz y ahora reine las tres de la mañana, para ver si respiramos igual, para ver si puedo dormir y finalmente descansar.
Tres Meses en Pueblayorrr...
Ah, que morbo con la Fayuca!!! Ahi les va la neta...
Señores: Solamente es para escribirles, y darle un punto final a este bodrio informativo que tiene a medio Puebla paranoiqueado, abrumado y un poco impaciente.Les mando el link con una lista que les va a dar tanto gusto como ganas de darse un buen tope en la frente por andar de morbosos. Dicho link tiene la lista de nombres de los damnificados durante el accidente en un antro en la ciudad de Buenos Aires hace casi ya dos años. El antro se llamaba Cro-Mañon. Como dato extra, en aquel sitio se llevó a cabo el concierto de una popular banda argentina llamada Callejeros. Mientras la banda tocaba, hubo un problema con unos juegos pirotécnicos que provocó la muerte de varias personas y a algunas afectandolas de manera inmencionable. Pero por ahí no va la razón por la que les mando este comunicado. ¿Cuál es la intención de darles la dirección de tal página de Internet? Pues muy sencillo, para todos aquellos que se tragaron y discutieron, profundizaron, juraron ser vecinos del primo del amigo del novio de la amante del abuelo del pobre chamaco que le toco "horrorosa" experiencia de ser violado, rebanado, achicharrado, desconchinflado y de más por unos rufiansetes de la Fayuca, mejor conocida como el mercado "Jorge Murad Macluff", es puuuuuuura babosada. Al final del mail del pobre chamaco donde asegura haber sido victima, junto con sus amigos en "La Fayu", aparece una lista de nombres de personas que se "aunaron a la causa" a favor del sodomizado escuincle. Francamente, resulta no sólo ser un texto deplorable; con una ortografía hecha a la medida de un tarado con coeficiente intelectual de dos cifras. Y claro está, su redacción recuerda a los librazos de CuauhtémocSánchez y le está provocando a la gente reaccionar de sobremanera como ignorantes fanes de "La Oreja" y "Ventaneando".Ojo, esto no significa que este mail apoye el comercio pirata y el manejo tan poco efectivo de los organismos judiciales en el país. Es triste tener que verse en la situación de tener que recurrir a ambas agrupaciones y recibir sinsabores si bien se sabe que: comprar en la fayu es igual de caro que en un establecimiento donde se pueden dar, a diferencia de ese mercado, crédito, cambios o devoluciones sin peros, y lo mejor; son productos originales. En cuanto a los mequetrefes que quieren hacerla de "chota", ni se diga, es un tema de nunca acabar. Pero señores, les invito a que sean un poco más despiertos y dejen de andar de morbosos repartiendo esta porquería de texto. Es triste pensar que se ha vuelto moda mandar tantos mails como el de los victimados mocosos. Y es peor que tengan que paranoiquear a la gente sin ser oficialmente informados. Los medios ya lo confirmaron, no es cierto.Por favor, déjense de pendejadas. Pónganse a chambear, a leer cosas con valor intelectual, a cultivarse, a ser más objetivos. Procuren ampliar su percepción y sentido común.La dirección del link es esta: argentina.indymedia.org/news/2005/01/251873.phpEspero que esto les calme tanto morbo, generen una conciencia objetiva y colectiva y dejen de atascar el mail de la gente que tiene que estar mentando madres, como su servidor, porque quita espacio para tener archivos de mayor importancia.
Un abrazoChato JMPdeS
Pd. Si no me creen, sólo copien el nombre de cualquiera de los nombres de la lista al final delmail de "La Fayu" y encontrarán que cualquiera de los de la lista aparecen como damnificados delantro Cro-Mañon
Carta para Vos
Mártir con Freno de Mano
Los Mostros Atacan Pueblayorrr...
“Hoy no me puedo levantar, el fin de semana me dejó fatal…” pinche Nacho, tenía razón, el muy desgraciado baturro entiende bien lo que es sobrevivir una noche de terror entre copas y curvas (interpreten lo que quieran). Así la viví esta última noche donde confundí, me lucí, bailé, canté y enamoré las criaturas de la noche. Pero, como siempre me decían en la casa, “por la noche, no te vistas de Halloween porque te vuelves imán para los monstruos”. Fue entonces que aquella frase me pego mero entre los ojos. Como les había contado anteriormente, me he convertido en un neo-fitness boy que se lanza cada tarde con los Jariochos Bros. a embellecernos un poco más levantando pesas. Dio la mentada casualidad de que nos topáramos en toda esta semana con la horrible suerte de que en este pueblo, que qué chulo es, ¡espantan! Imagínate, carísimo lector, que hace unas cuantas noches, iba de salida de mi rutina oficial de enguapesimiento con la Jariocho Sister, y en el menor descuido, que viene a ligarse a Eddie Munster saliendo del gimnasio. El pequeño hombre con licantropía se arrodilló, extendió su mano hacia el frente y le recitó en las ya sabidas palabras del único charro que conozco que le gusta vestirse con cuero y decía “te quiero, lo digo como un lamento, como un quejido…” (y ya saben el resto). También nos topamos con personajes tan parecidos a los monstruos q aparecían en el programa de “Buffy, la Cazavampiros”. Lo interesante fue comprobar que la cara de aquél personaje, era nada más y nada menos que una persona que no necesitó de las avanzadas artes del maquillaje profesional para aparentar ser monstruo (golpe bajo). Nota al lector: con este documento, no estoy hablando acerca de la belleza contra la fealdad, confiésome, adorado espectador, que solamente estoy hablando acerca de los monstruos que se portan como tal, no estoy buscando la oportunidad de criticar a la gente diciendo que son monstruos por no cumplir un estándar físico, bien a bien, no soy tan agraciado para considerarme el Jude Law dePuebla de los Ángeles (sería como morderme la lengua). Simplemente, los monstruos, para mí, son criaturas que salen de noche, se convirten al atardecer, se comportan de manera bizarra, hacen locuras, desbarajustes y generan lástima, asco, a veces ternura, pero en general, pueden dar repele, miedo, pavor, y a veces se vuelve un atractivo: como una visita al circo o al museo deRipley. Toda una travesía visual me esperaba en el resto de la semana. No paraba yo de sorprenderme con la experiencia tan bizarra, puesto que a la siguiente noche, en comitiva con mi carnalito, su chava, el otro hermano Jariocho, una bola de chicas “nice” y su charro negro tuvimos la agradable compañía en un murciélago, y no es broma, literalmente se metió un mentado mur-cie-ga-lo a la casa. Y eso no fue todo, conforme pasaba la noche, los monstruos se iban asomando entre las sombras, las copas y los sillones de la casa, una invitada, después de llevarla por uno de los antros más conocidos de Cholulandia, se me convirtió en súcubo, otra se me convirtió en momia, otro se me convirtió en hombre invisible, y otros nos convertíamos en caníbales disfrazados de bailarines… La semana pintaba para todo un thriller de Ed Wood, con tanto monstruo que se me aparecía, supuse que ya no iba a haber más sustos, pero me equivoqué. En un rendez vous con algunos amigos que prontamente se me van a desaparecer por cuestiones laborales, sociales, etc, etc, etc. Vi que los monstruos me perseguían o simplemente se me aparecían. En la reunión vi a vampiros, monstruos del lago, fantasmas, y se iban convirtiendo conforme pasaba la noche. El monstruo que más me gusto ver fue La Llorona, dando lástima por la fiesta. Tantos monstruos vi, y remantando la noche en el antro, vi a más monstruos que invadían como zombis las calles de Pueblayork. Qué susto me dio. ¡Qué pánico, qué feos pinchis mostros! Y bueno, hoy en la mañana, como todo buen domingo para pasarla tranquilo, me hice yo solito una limpia para no toparme con monstruos nocturnos. Espero que haya funcionado y que me libre de todo mal bicho. Por ahora, no puedo comprobar nada puesto que llevo ya más de 24 horas encerrado comoRaúl Salinas en los aposentos de mi humilde morada (color azul con rosa). Ya espero que mañana cambie todo, vuelva a la normalidad, Y mañana, me lanzo de nuevo con los Jariochos Broders y a ver a mis socios para desenlazar el destino de mi chamba, mi vida como veraniego joven pre-graduado, resolver mi status quo como soltero codiciado, y lavar ropa para verme decente. En fin, prometo seguir con mi terapia y contar las babosadas que he visto en la semana. Y en las hermosas palabras de mi héroe Mauricio Garcés les digo: ¡Arroz!
Y Salió Ileso!!
El show debe continuar y siempre ha sido difícil decir esto cuando te queda poca energía en el cuerpo pero el alma te pide a gritos que continúes. Este último tiempo ha sido todo un circo, entretenido, de technicolor, dinámico, intenso, y sabores tan extremos me dejan pocas cosas que decir. ¡Qué semestrazo! Querido lector: hace mucho que no me había sentido tan vivo haciendo tantas cosas en tan poco tiempo. Me siento orgulloso de “Mimismo Presno de Santos” y de la runfla de rufianes que me acompañaron en esta última gira de mi circo por la vida. Siento que me sigue faltando mucha babosada por hacer, por ahora, casi completé mi Diario de Motocicleta como el Che, pasando por lugares hermosos en Sudamérica –como quien dice, pasé a hacer mi gira de promoción pa’ que me conozcan-; regresé a la jaula de los leones y me reencontré tratando de domar tanta bestia como pude en la universidad, en la calle, en los bares, donde sea.Promoví mi “Freak-Show” donde me presenté con tanto “mostro” como pude encontrarme (prácticamente, me di mi roladota con el sexo opuesto y lo valió, me repuse de demoños viejos, de tiempo perdido en una monótona idealista y estúpida monogamia que no prometía nada NOTA AL LECTOR: no todas mis escapadas fueron freaks, no creerías las chuladas de sirenas que me querían jalar al fondo del mar y ahogarme con su canto); concilié buenas amistades del mismo sexo y fue curioso que sucedió con algunos que gozaban de los placeres del mismo sexo (¡¡ufff!! ¡¡Zafo!! Pero son cagados los personajes estos); me contraté de payaso para caer de gorrón en fiestas y exámenes profesionales saliendo exitosamente como el alma de la fiesta y liborio de las abuelitas de los celebrados, me paseé por el trapecio cuando me volví delincuente por una noche en el corralón de San Andrés, Cholula; tragué fuego cuando me reencontré con el amor de manera fugaz, intensa pero hermosa. Sin embargo, resultó ser un encuentro terapéutico porque ví todo lo que me gustaba de una relación y también me dio una buena idea de lo que NO quiero en una pareja para el futuro; trabajé de mago e hipnotizador terapeando parejas deshechas, rehechas, de todo un poco… y, ¿por qué no? Me metí a la rueda de la muerte recibiendo cuchillazos cerca de la cara y el cuerpo mientras giraba cuando me llegaban llamadas anónimas de “peores enemigos” lo cual me fue un poco ridículo puesto que ya un enemigo es lo peor que puedes tener: ¿Cómo puedes tener un peor enemigo? Adoro a mis letrados enemigos (jaja). Y claro está, estuve de estudiante y de emprendedorsete buscando el hilo negro de la mercadotecnia y la publicidad con mis otros tres Caballeros del Apocalipsis que les he extrañado los últimos meses y no estar con ellos por andar de parranda en: salones, bibliotecas, salas de estudio, computadoras, trabajos en equipo y si ya daba chance, pos unas chelitas con la adoradísima Línea de Golpeo que cada fin de semana me enseñaron que hay maneras muuuuuuuy creativas para consumir el adorado Elixir de la Desinhibición.Buenos meses vinieron después de tanta chinga y tronarme los dedos, me gané corazones, otros los eché al basurero, otros los estudié, otros nomás no los entendí, otros me resultaron un cubo deRubik y de plano me di el lujo de comparar con las chingaderas que he tenido en el pasado. ¡Ah, que pinche divertida me di! Nunca había dormido tan poco, hecho tanto, ganado kilos en tan poco tiempo y seguir sin parar. Y, bueno, la cartera ya es otro tema, quedó un poco desgastada pero ya se recuperará. Los planes siguen, hay desde hablar de música, hasta hablar de chamba bien.Que, por cierto, me ha nacido la idea de irme a la tierra de los Cariocas a buscar el pan cuando termine la carrera. No sé todavía si mañana cambie de opinión pero, hoy por hoy, quiero hacerlo y seguir aprendiendo. De cualquier forma, busco también la forma de equilibrar mi cabezota de melón con tanta madre que me ha pasado. A veces siento que viví una película de Tim Burton que duró un semestre y ahorita estoy en la parte de los títulos del final de la movie. Pero sólo es hablar de un capítulo, ya habrá más películas que filmar en la mente y el corazón. O nuevos circos con nuevos actos. Por otro lado, ya me entró la desesperación de hacer más plata (como todos) y ver si finalmente encuentro a esa señorita de ojos de luceros inquietos y labios carnosos y sensuales que me provoque decirle las grandes palabrotas que toda damisela quisiera oír y regalarle un Emiliano, un Patricio y una Valentina y que no les falte nada. ¡Joder! Acabo de darme cuenta de que estoy pensando en sentar cabeza, pero quiero hacer tantas cosas antes… espero tener suficiente tiempo y lana para hacerlas. Por lo menos sacar la maestría, una buena chamba y un día a la semana que me deje descansar por lo menos para que aprenda a hacer solfeo, o tru-trú, o bordado, o no se qué chingaos… ¡¡golf!! Pa’ que por lo menos haga algo de provecho cuando no lo estoy haciendo(tu-tu-pah). No puedo entender cómo ha sido que memorice tanta babosada, barbaridad, bodoquismo y ridiculismo en tan poco tiempo, sobre todo: que lo haya hecho y que haya salido ileso. He estado leyendo tanta cosa tan orate, “que si nos vamos a extinguir”, “que si nadie tiene chamba”, “que si Sabrina se aumentó otros tres litros de boobies”, “que si otro compadre sale del clóset”, “que si el pasado que me persiguió resultó más cochino de lo que imaginé”, (¿se fijan como ando que echo tiros?) ¡Ando inigualable! Por cierto, para no perder la inercia ahora estoy de “Wannabe Fisiculturista” o haciendo el acto de “El Hombre Más Fuerte del Mundo” reponiéndome con mi lectura y escritura terapéutica y levantando pesas diario con mis queridos amigos los Hermanos Jariochos. Que qué cariño les he agarrado, tan iguales y tan diferentes: empezando por el sexo, pero se parecen hasta como hablan.Así que, el día que anden de fodongos, pónganse las pilas y llámenme y vamos con los Hermanos Jariochos y nos ponemos a bajar la lonja (que esa nunca deja de estar. Creo que en el circo que he llevado a cabo en los últimos meses he hecho marometas, he estado en el trapecio, tragado fuego, en la jaula con los leones, de mago, de hipnotizador, de tanta cosa que no recuerdo cuál papel me gustó más. Puede ser que el rol que más me gocé al final, fue el dehaber sido espectador de todo mi circo. Qué divertido ha sido, tan colorido, tan apestoso, tan desmadroso, tan aburrido, tan amoroso, tan… mío.Prometo seguir contando babosadas en este verano con mayor interés. Esto es sólo la última pitada del porro más psicodélico que haya vivido en mi vida. Empiezo con otro vicio para que puedas leer entreteniéndote, querido lectorsazo de mi vidaza, pronto.
Un literario abrazo de “mi parte” (¿no puedo ser más sucio?)
Por cierto, el blog sigue vivo… cronicaschatas.blogspot.com
Karma, hasta que el cuerpo aguante
Hace unos días me di el lujo de ver qué "demoños" pongo en mi blog y me puse a leer detenidamente qué pasaba entre líneas y qué tipo de mensaje he dado. Esto, obviamente, tiene un pretexto. A raíz de la última crónica, noté que hubo respuesta de muchos de ustedes con respecto a lo que decía. Hubo pésames, disculpas y en otros casos; confesiones. Francamente, me encantó y por otro lado, fue una prueba que no tenía planeada implementar. Me encantaron la humildad y las palabras de aliento, me sorprendierion confesiones que no pensaba me fueran a botar, me hundieron las propuestas y me remataron los ultimatums y regaños incomprensibles.
A mi juicio, me apliqué un poco de cada una de esas cremas sobre la piel después de leerme. Creo que la boca se me ha ido de más, o los ojos de los demás se asomaron a una ventana que tenía con cortinas ligeras. Me confieso ser un excelente relator de todo lo que hago, mas nunca de lo que realmente soy. Y me asustó ver cuánto abrí la ventana, cuánto se asomó el resto y cuánto se pudo ver. Al final, todo pasó y me dije que esto era una simple manifestación de progreso. El hecho de externarme de manera metafórica y negarme al ostrasismo emocional que suelo manejar, a través de las Crónicas Chatas, me ha ayudado a entender que no está mal, pero a veces resulta que estornudo y a unos cuantos les da gripa. Ha sido interesante ver que a muchos les "quedó el saco" y no han entendido que esta crónica puede no ser tan personal a nivel conflicto. Siempre la escritura ha sido basada en hechos reales, pero no siempre mantienen un porcentaje personal per se... Hasta que pueda darme el lujo de reírme más de mis vivencias, daré puntos explícitos de los personajes que se me han juntado por estas crónicas y verán que no hay nada de problemas tan-tan personales. Tal vez, es una cuestión de Karma.
Hoy te voy a contar una simple reflexión que me tuvo un poco clavado en esta última semana. Y es que me ha resultado muy conveniente, como al resto de mi género pensar en cuatro fonemas que pueden delatar, catalogar, emplear, salvar o perdonar a una persona. P-U-T-A. Es una palabra que en cualquier país es popular. No creo que sea la prostitución el trabajo más antiguo en la historia de la humanidad. Yo creo más que la cosecha siempre ha sido la profesión más vieja, pero en el momento en que alguien cambia un favor por algo de la cosecha, puede prostituirse teóricamente. Y conforme ha pasado el tiempo, la vida galante se ha convertido en una moral, una amoral, una forma de vida, en una simple forma de rechazar que hay algo que no nos parece. ¡Hay putas en todos lados? Una amiga me contaba sobre el tema de las mismísimas putas. Ella siempre me decía que las putas existen en todos lados. En cualquier situación se puede dar, en todo sentido se pueden desenmascarar, lo único que cambia siempre es la divisa. Aun Sabines pide que las canonicemos, De Madariaga dice que son como gallinas porque siempre se la viven empollando, para García Márquez son sólo recuerdos de un viejo que nunca se pudo atrever a querer seriamente y para Sabina, la inspiración siempre fue una puta que se iba con Serrat.
Qué conveniente ha sido llamar a la vida una puta.
Yo he convivido con putas. O, dentro de mi criterio, vocabulario y experiencia, puedo llamarlas tal cual (más adelante explico). Ya sé, querido lector, que esta crónica te sonará un poco rimbombante con dicha palabrita. No es la intención, pero me ha encantado últimamente decirla y no quiero que te me asustes.
Mi amiga me contaba que la divisa siempre cambia y la plata resulta sólo un incentivo que pasa a un segundo término porque, aunque todo lo que se tiene materialmente es a base de plata, el favor de dar un cariño, otorgar una presencia, ofrecer hasta una plática o asilo en tu morada se puede intercambiar por una visita común, con un merecido acostón (en el mejor de los casos). A veces, para mi amiga, las putas no tenían que darte sexo, y le doy mucho la razón. No siempre es el sexo, a veces es un comfort emocional, a veces es una simple visita comprometedora, a veces es sólo alguien que te da la mano. Pero siempre viene a cambio de algo y su cabeza siempre estará pensando en algo, alguien, lo que sea, pero totalmente opuesto al presente. Puede ser otra persona, otro cliente, otro usuario, otro conveniente momento, otra divisa.
Siempre he tenido un gran respeto por las llamadas putas. Siempre han sido buenas actrices. Es increíble ver cómo pueden estar muriéndose por dentro y aparentar estar perdidas en ese momento contigo, mintiéndoles a sus prematuros y despechados amores que volverán cuando están en tu cama jurando cualquier placer, asegurando a su gente que están haciendo todo bien cuando no lo hacen... Qué conveniente es para una puta ser puta y pasarla cómodamente actuando para ti. Lo cual me lleva a la paradoja de, si siempre estarán actuando...
Durante mi viaje, estaba tomando con unos aliados en un pequeño bar en un pueblo cerca de la Cordillera Andina. Las historias, los fallidos intentos por conquistar a las mujeres tan tiernas y a la vez fuertes de esa región, llevó a todo mundo a la sencilla conclusión de llamarlas con esas poderosas letras que llevo 20 veces repitiendo, resultó una verdadera solución por no haber querido ser otro tipo de puta: la que cede por afición. Días más tarde, volví a la capital de aquel país y me topé con unas iguales, pero eran de profesión.
Nunca había conocido a una profesional, jamás había platicado con una. Fue un momento tan vulnerable, tan intenso, delicado y veraz. Que no me hubiera esperado que una puta de profesión resultase más sincera que una puta de afición. Cuántas veces oí historias de putas de afición jurando amor, primeras veces, exclusividades y fidelidades mientras tenían a otra persona esperándolos en otra cama. La puta de profesión resultó ser más sincera en el momento de hablar de su realidad. Totalmente admirable, es la versión más fiel de lo que un humano es, cuando animal no es. Su historia me hizo sentir ese dolor, esa angustia, ese nudo en la garganta que ni el ajenjo con cigarro podían suavizar.
Ella era una chica de mi edad, tenía 3 hijos y había sido novia de toda la vida de un tipo que le llevaba casi cinco años. Después de casarse, él perdió su empleo y no encontraba cómo recuperarlo pero le gustaba el vino. Sonó un poco amarillo al principio, pero quise seguir escuchando. Ella llevaba cerca de año y medio trabajando en este rubro, sus ganancias eran pocas porque no era realmente atractiva para la zona en la que trabajaba, su sobrepeso era notable, para su edad (no es que me eche flores) era muy joven para verse tan arruinada. Y es que el desvelo, el cigarro y el vino le han provocado unas arrugas alrededor de los ojos que parece que tiene más edad, pero su comportamiento la delataba. No puede tener más años. Su esposo se había escapado con el más pequeño de sus hijos a Brasil. Ella tuvo que comenzar a mantener a su esposo e hijos y su hermana que estaba por entrar a la facultad de ciencias de la UBA. Comenzó buscando trabajo en kioskos y de más. Hasta que una vecina la recomendó con un tipo y comenzó a trabajar bailando en un antro en un barrio en el centro de la Capital Federal. Pero su aspecto no era atractivo y no tenía muy buena respuesta de los asiduos. Fue entonces, que comenzó a rondar por las calles de la ciudad hasta que, por rumores de la buena paga y el gran flujo de turistas por la zona de Recoleta, ella comenzó a trabajar con poco éxito y en ese momento ella se encontraba buscando clientes.
Desafortunadamente se topó con uno un poco puritano para esas situaciones. Creo que al recapitular, si he estado antes con mujeres que son así por afición, claro está que ellas pedían otra divisa. Pero no pensaba aventarme el paquete a pesar de la historia. Ella había tratado de cazarme varias veces pensando en que yo era el turista que buscaba algo que ella pudiera ofrecer. Daba la casualidad de que el rumbo por donde ella trabajaba, era el mismo por donde yo vivía y tenía que toparse conmigo. Por azares del destino, estando con unos amigos tomando, ella pasó y se dio que platicáramos ella también vio lo que pasaba por mi cabeza debido a que me pescó justo durante una crisis emocional y así intercambiamos su crisis por la mía y no volvimos buenos cuates. Hasta la fecha ella escribe para saludar y me cuenta que su hijo y su esposo siguen sin aparecer. Sus otros dos hijos siguen bien pero los cuida aún más y su hermana entró a la facultad hace poco después de haber intentado un tiempo de trabajar en lo mismo que ella.
Me cuesta trabajo pensar que una humana tan humana se le pueda llamar tan mal y vivir con esa pésima calidad. Su sinceridad y su necesidad es tan grande que ella recurre a estos medios sin pensar en un placer personal, tal vez el de un cliente sí para asegurar una segunda cita y una paga más. Como cualquier mujer así, ella tiene que actuar para usuario. Su verdad no la esconde y el hecho de tener bien a los suyos la mantienen ahí hasta que el cuerpo aguante. Ella sigue esperando que regrese su esposo con su hijo, ella trata de hacer lo mejor posible para que todo se le regrese para bien. Y me sigo con la boca abierta de sorpresa y admiración porque las putas de afición pueden hacer todo lo contrario, hasta romper hogares, relaciones propias y ajenas para su beneficio, y como dije antes, la divisa puede cambiar. Creo que el karma les ha respondido a algunas ya, con situaciones poco favorables, enfermedades vergonzosas, abandonos, que se les junten los clientes (y mira, querido lector, que son historias recientes y cercanas).
En esta semana me he sorprendido con este tema, me he clavado tanto que estoy solicitando me respondan si la putería aficionada tiene una raíz y un desenlace. Y por qué la putería resulta tan conveniente para unos como clientes para solicitar o despechados para catalogar y para otros como una forma de vida que al final el karma les puede dar una lección, claro que, ya he comprobado desde hace poco que si ha sucedido les ha pesado.
Por ahora no cuento más, me voy a asolear un rato a las paradisiacas y motorolísimas playas del Pacífico. Mañana por la noche parto, feliz, cansado, sonriente y entre dientes pensando en mi última reflexión. Me hace falta despejarme y ver caras nuevas. Volviendo les tendré algo cómico, mágico y musical.
Aburrrrr!!!
1 Boda y 1 Funeral
Las bodas siempre han sido extrañas para mí puesto que siempre les veo desde fuera y, ahora agradezco, nunca he sido incluido en ninguna de ellas como partícipe. Debo de confesar que alguna vez me apunté a ser parte de esto en un corto plazo. Pero, dadas las consecuencias, el distanciamiento y las apariciones triunfales de invitados no deseados, hicieron que el plan colapsara. Ahora me pregunto si me he salvado o no. No hay macho que le tenga miedo, pero se para y dice que no es así, me excluyo, la idea no me hace ruido. Mientrast tanto, majas siempre se ponen guapas para decir que es el plan de su vida o por lo menos es con lo que siempre han soñado. La neta, ya me han vendido una vez la idea y la compré sin titubear. Ahora, por el bien de Emiliano, Valentina y Patricio (a que no se sabían esa, así se va a llamar cada uno de mi estirpe), no erré en cambiar de curso eligiéndoles un futuro tan escabroso. (Shkaabron!!!)
Me dio tanto gusto ver cómo se van uniendo las parejas así, ver cómo durante el evento, se van poniendo todos la corbata alrededor de la frente, cantan los finales de cada frase porque ni el principio ni el medio de cada estrofa se saben, el piso resbaloso y las suelas lisas de los zapatos facilitan el "moon-walk" que a nadie le gusta o nadie sabe hacerlo, y el flujo descabellado de tequila, whisky y brandy nos ponen melancólicos y nos provocan ganas de casarnos, o simplemente de arrejuntarnos y sentir amor del bueno. Tan puro y tan nuevo como ese beso que uno se espera con esa persona a la que tanto has esperado lo busque y se lo ceda por primera vez.
Cambiándole un poco, este domingo me di chance de arreglar un poco el entorno más preciado que tengo cambiando fotos, acomodando cajones, ropa y de más. En el momento, esperaba la visita de un individuo que se encargaría de deshacerse de aquello que lleva un buen tiempo estorbando ese entorno. Poco a poco se ha ido maltratando, y cuando moví las cosas, un olor se desprendió de la caja principal. De repente, flashazos me bombardearon la cabeza de melón que tengo y casi me dieron ganas de llorar. Sentí un amor, sentí un raro cariño, sentí una caricia extraña entre mi mejilla y mi cuello de una mano que reconocí su textura y combinaba con el olor de aquella caja. Fue abrumante, decepcionante y me es difícil explicar cómo los sentidos guardan memorias de un pasado que puede extrañarse con toda el alma, toda la sangre, toda la vida que te espera. De pronto, mi reacción era la de tener ganas de insultar a quien más cerca estuviera pensando en la cara del pasado, y esperarle tan mal porvenir , que las piernas se me doblaron un poco y decidí sentarme un rato. ¿Para qué hice algo así? Fue involuntario desde el principio, fue algo que no esperaba que sucediera. No entiendo nunca qué ha pasado conmigo, ni por qué tenía que ocurrir tanta corrupción en el sistema de mi alrededor. Más me hace cuestionarme cómo una madre puede traer al mundo a gente así, o cómo su gente se puede sentar en la misma mesa y comer con esa compañía. Poco a poco estuve analizando y desquitando mientras me hacía a un lado los demonios que me acorralaron en ese momento y escapé exitosamente hasta que lo plasme sobre tus ojos. Se me murió el pasado en plena sala de emergencias sobre la plancha con todo y electrochoques mal logrados puesto que he sido testigo de un proyecto que aunque traté de resolver y rescatar, había sido en vano ya que la anti-comprometida si estaba comprometida desde hacía tiempo con un descendiente de "cara-de-ubres" y de todas maneras me quería vender la idea de rescatarle la circulación coronaria. Ya fue suficiente información mugrosa.
Todos somos partículas de Dios, de eso estoy seguro, y todos tienen tanto y tan poco a la vez. Todos hemos de ser animales cuando de instintos se trata. Y el hecho de ser observador de cada vez que algo inhumano, o tal vez, demasiado humano sucede, me parte la cabeza.
Por otra parte, el éxito de celebrar, dejando atrás todo, sin importar la existencia paralela, sin tener que cuestionarse, atar cabos, entender, ha sido curtiéndome contra los rayos de esa luz.
¡Wey! El tiempo se me está acabando y ya urge que las cosas que están pendientes se me resuelvan. Quiero tener días que duren 28 horas, y semanas que tengan 9 días. Es necesario tener tiempo para el amor, el trabajo y los miles de roles que me han tocado jugar durante estos últimos meses. El hecho de retomar, de renovar, de comenzar de nuevo ha sido pesado. Creo que necesito vacaciones, asolear un poco mi panza de chelero, mis pies de tamalero y huir un rato de la rutina. Por suerte, la playa me espera en un par de semanas y unos cuantos tequilitas con su merecida cheve me esperan en el litoral del pacífico en compañía de la línea de golpeo de la Chemísima Academia. Estoy feliz porque ya viene, por lo menos, un rato de fiaca y desenvolvimiento interno (y externo, claro está). Mi Diario de Motociclieta se ha cambiado porque iba a completar mi ruta Guevaresca yendo a la tierra de Fidel. Peeeeero, ya saben que los planes cambian y ya habrá tiempo para terminarlo. Por ahora, sólo felicito a los nuevos valientes, les mando a todos ustedes que han decidido atarse al amor, al largo plazo, al comprometido y largo cariño, y les deseo tanta cosa tan buena, que ya hasta envidia me da. Es más, voy a hablarle a la Preciosa Gober porque hace falta un poco de mimos... (jajajajajaja)
Ahí les sigo mentando...
Mi Reencuentro con la Fobia
Hacía ya tiempo que no me encontraba ni conmigo mismo, ni con las fobias que me perseguían de hace tiempo. Que si la confianza, que si la risa, que si la venganza o que si la banda del mismo nombre del título me visitaban. Y la neta, ha sido un sube y baja…
Después de un etílico viernes en compañía de mis tres cómplices favoritos, le gritábamos al ahora panzón (y más que yo, ¿eh?) del Leonardo que cantara ciertas rolas que ni la audiencia conocía y nos complació en un burdo 40% porque el resto del recital ya estaba armado en aquél churrigueresco 17 de marzo. Entre guapas rubias, co-borrachos y complicaciones con el audio, escuchábamos y cantábamos al unísono ardideces que no nos había caído el 20 que eran tan cabronamente ardidas, que hasta las estuvimos a punto de llorar. Y hasta nuestras frases en el momento se convirtieron en “es que “no entiendes porque no eres yo” porque llevo “200 sábados” sin divertirme así, ahora voy a tener que pasar como “1,2,3,4,5,6,7,8,9,10,11,12 pasos “ pa’ superar este pedo, aunque ya “sé que es muy maniaco de mi parte” negarlo. Total, “yo no soy buen perdedor”” y la lista de chistes seguía y seguía pero no me daba cuenta del horrendo final tan tragi-cómico mexicano que me esperaba.
Por primera vez en mucho tiempo, las rolas me han pegado. Las fobias se me regresaron, y juraba que ya hasta miedo me daba de salir a la calle por andar tan abnegado a ser quien regresé siendo después de mi travesía por el Cono Sur. (¡¡Aguas!! No me puse un cono en el sur, ¡¡¡pendejos!!!) Y es que el proceso de reencontrarme con lo que me cae mal, con lo que no me gusta oír, con lo que no me gusta saber, se me regresó en un sablazo.
No tenía ni estómago para poder tragar que simplemente el futuro no me pinta bien haciéndome futuro-fóbico. Creo que tengo un poco de Síndrome de Peter Pan, o algo así. Me he enterado del porvenir ajeno. A grandes rasgos, me da envidia, pero me da poquillo de miedo continuar. “Hoy tengo miedo” de muchas cosas. Hasta de que me leas, querido mirón. Creo que se me esta agudizando el dolor arriba de la tripa y no entiendo por qué demonios siento que el tiempo se me va como cuba bien fría en pleno Acapulco.
Creo que he continuado, creo que he evolucionado y ni yo mismo me creo lo que soy y en lo que me he convertido. No me pone como chinche, ojo… lo que sucede es que creo que me falta mucho y hay tantos que en menos tiempo han alcanzado más.
Ni ayer, ni hoy, me han gustado las noticias. Me han estado estorbando como piedras en el zapato. Me gustaría quedarme un rato ciego, sordo y mudo para que ni el noticiero, ni el vecino, ni los conocidos me enteren.
Pero, pero, pero, pero nomás tantito…
Me da fobia continuar con mi ritmo, me da fobia no dejar el ritmo y también me da fobia no tener ritmo. Me dan unas ganas de comerme el mundo de una mordida, pero, ¿si me quedo sin comer luego?
Bien a bien, no me han tratado tan mal… ha estado un poco humillante y con poco buen sabor de boca este último tiempo. He comprobado, he confirmado que muchas cosas no cambiaron estando o no en mi tierra y que tampoco muchas otras cambiaron estando fuera de la misma. No sé si me engañé un poco y quise ver si cambiaba. Me recuerda a la vez que Calamardo se pierde y Bob Esponja y Patricio van a buscarlo a su tierra y encuentran a un calamar parecido. Patricio le pregunta a ese calamar si es Calamardo. Después de un rato de estarlo viendo, le vuelve a preguntar, “¿ya eres Calamardo?” Y, ¡obviamente no!
Creo que no has de entender porque “No eres yo”, pero te puedo asegurar que el gusto por seguir ha estado en pie. El gusto por el resto de la gente, no me tiene muy a gusto. Sin embargo, ando divertidísimo con ver cómo reacciono con mis fobias y que casi toda aquella noche los fobios cantaron para mis tres cómplices y su servidor. (¡¡shkaaaaabron!!).
Sigo contando… conmigo…
28 días de rehabilitación
De Fiestas del Chivo y la Presentacion de la Preciosa Gober
Para novedades, me invitaron a una fiesta en un pueblo donde asistieron desde el año de 1531, más de seis millones de gorrones que buscaron oportunidad de vida y esperanzas de tener un terrenito, una familia, un changarrito y hasta una huella en la historia. Me decidí a asistir a la fiestuca desde el año de 1981. Llevé a la Preciosa Gober, por estas fechas, a degustar lo que en la fiesta se ofrecía y así me tuve de ocupado brincando de barra en barra, fiesta en fiesta, y hasta jolgorio tras jolgorio sin descartar una rápida visita con sus amigos jijosdelcharcoiris al antro este donde las chicas dicen que se portan mal. Sin embargo, la fiesta del chivo, de la que realmente platico, la dio un chacal en realidad. Todos eligieron ir a su fiesta desde hace un año y tal vez al precopeo hace unos seis años ya. La fiesta se llevó a cabo y uno de sus invitados confirmó la llegada de alguna aguafiestas que le iba a caer al chacal pa’ que le hicieran sentir desinvitada en el salón “Penal”. Hasta unos coñaquitos iba a rolar para la fiesta el cuadrúpedo éste. Lo interesante es que todos se enteraron de la llamada del chillón aquél y a nadie le hizo gracia. ¡Changos! Y para rematar la historia, pa’ que el chacal no se viera tan malandro, hasta mató una gallina vieja para hacerla caldo y así todos se voltearan a oír los cacareos de la pobre en lo que el chacal se hacía guaje.
Me decidí por reírme y pensar que qué fiesta tan mala y que qué mal platillo dieron. A ver si con unas copitas del coñaquito se me olvida, pero nanai. Lo que sí me entretuvo es que la Preciosa Gober. Me resultó muy social y ando del tingo al tango. Yo me niego, me escabullo y hasta le prometo unos becerritos pa’ que no se me alebreste, la Preciosa Gober es vampiresca, pajarera, inocentona, alburera y demasiado briosa. Ah, qué feo es hacerse el difícil. Pero, ahí voy de divo. Y, lo que pasa es que tengo que cuidar a los dos bebecitos que me esperan en casa para no se sientan malitos. Por ahora, me aventuro a visitar tierras jarochas por eso del tongoleleo febrerino que mis cuates me prometen “va a estar chingonsísimo, caón” y me da hasta fruncimiento cisiriscal de pensar en toda la bola de payasos, vestidas (o desvestidas) y alborotadero que me espera. La Preciosa Gober ya me amenazó que me cuide y que no ande saliéndole con sorpresas. Yo, sereeeeno moreno… Pero ya me prometí que volviendo del guateque costeño me regreso a echarle más huevos a la canasta y a consentir más a mis bebes: Brand Aid y Ardilla. A ver de qué lado masca la iguana y a rendirle tributo a la amenazante vampira.
Sigo quejándome más pronto de lo que creen, ahí les cuento…
Carta a la Hipocrecía
Te doy el menos cordial saludo y por medio de esta carta, te hago una invitación y aprovecho para contarte sobre lo que ha pasado en una conversación unilateral.
Hoy me reservé un espacio para los dos. Mesa con un par de sillas, una lista, una pluma, una escoba y unas bolsas para basura nos esperan a la orilla. Me he sentado, cándidamente a meditar la situación que persigue a cada personaje en la historia de un perdido que encuentra respuestas con señalizaciones de color café. Café como el color de tu interior, de lo que expulsas cada vez que haces algo, de lo que tienes en realidad en el alma.
Durante el cariño de una paciencia inmesurable, la garganta del tamaño de un viaducto, y las ganas de entender, me he dado cuenta de que he perdido tiempo. El tiempo nunca ha importado, claro, la vida sí. Y me resuelvo a evitar darte la satisfacción de otorgarte tranquilidad y paz ya que esta es una guerra que nunca va a terminar porque la marca que el hierro que usan para las reses ya nos dejó una prueba de que quema.
En realidad, he hecho el bíblico esfuerzo que requiere ser proclive al Alzheimer y dejar que las cosas se vayan borrando solas. Definitivamente no he desarrollado esa enfermedad, pero mucha gente a mi alrededor sí. Me da la impresión de que me costará mucho trabajo decir que todos los días vivimos en medio de la constante de pedir perdón o simplemente seguir haciendo mierda la vida de los demás. Todos los días, veo cómo los chacales se comen los restos del más débil de la manada, o del moribundo, o simplemente del inexperto en el campo, y en el mejor de los casos, al más vivo de todos. Me da asco, me da vergüenza, me causa abulia pensar que diario camino por el mismo prado. Al contarte siento cómo tus fauces se van afilando en tu comisura, donde tantos hijos no nacidos te has tragado en el borde del éxtasis coital con cuanto especimen se te ha cruzado por la mirada.
¿Tu gente sabe quién eres realmente? ¿Tu gente sabe cuántos medios comprueban tu escepticismo, tu apeste, el adjetivo que más describe tu verdadera identidad tetrafonética? ¿Te puedes dormir pensando que algún día alguien se te aceptará la condición de ser una forma de vida carnívora y carroñera que justifica su hambre con lástimas e historias más falsas que tu traje de oveja?
Durante nuestro encuentro he reservado para ti algunos platillos: la conciencia, la verdad y la penicilina. A estas alturas ya has de entender que fingir que uno pasta no significa que la carne no es sólo menester, sino placer, satisfacción y un merecido festín de sensaciones que siempre puede provocar el cambio de gusto culinario. Se nota hasta cuando te acuestas boca arriba.
He comparado mi ego, mi dignidad, mis ganas de aplastarte con el tamaño de tus colmillos, la amplitud entre tus estiradas extremidades, tu laxa pose de artista, de tu decepcionante y apestoso aroma ajeno. Varias veces me he tratado de dar el lujo de hacerte honores con mis mejores aliados pero nos da tanto asco pensarte que ellos se retiran a su lugar y se deciden a guardarse en un sueño más emocionante, como el de lavarse y hacer de un creativo, lo tangible de la imaginación.
Me enferma tu voz, me enferma tu cara, tus dientes, tu cabeza y tu pelo. Me eferman y siento que me sobra junto con tus imágenes mentales, físicas, tus trapos, tus accesorios, tus perdones tan fingidos como tus ojos al intentar justificar tus leitmotives para funcionar como puerta de hospital IMSS, y me estorba la marca del hierro hirviendo.
No he hallado la manera de deshacerme de ti hasta que mi justicia sea palpable. Me sobra tanto de ti que no quiero, ni deseo, ni pido que tus cuatro patitas sigan funcionando, y me dan ganas de vomitarte hasta no dejar ni una gota de ti en mi cabeza. Qué hipócrita es tu mundo y los de tu clase.
Me encanta la idea de pensar que mañana te despertarás pensando que esto ha sido una cena de tres tiempos que simplemente puedes desechar como un domingo cualquiera. Y que te irás de cacería con tu disfraz de oveja. ¿Sabes? Lo interesante es que en la próxima cena no estaré yo, ni en la misma mesa, ni con el mismo interés de pagar la cuenta, algún otro curioso caerá en la mesa y me hará el honor de compartir mi opinión sobre la lista, la pluma y el contenido de cada una de las hojas.
Las cebras, cebras se quedan, las rayas nunca las perderán y los chacales seguirán comiendo carroña, fírmame que no es cierto con la pluma. La carne siempre estará ahí llamándote, y tu disfraz lo usarás hasta que te lo lleves al fondo de la tierra donde los insectos harán de ti lo que tu hiciste de los demás durante tu ciclo.
Sería muy hipócrita renunciar a mi sentimiento, pero también sería muy hipócrita decirte que el humano perdona siempre, porque el humano no lo hace en ralidad. Y tú, animal, seguirás siendo un animal que no entiende, que sigue y vive como tal. Errar es humano, cierto... ¿te consideras parte de este género? Creo que no, el raciosinio no te lo permite.
Creo que es hora de barreré las cenizas que nunca hubieron, los restos de un remedo de ente, y mejor tachar de la lista que existes y que desistirás a dicha invitación.
No hay mayor deseo en mi abrazo mas que pedir que tu especie se extinga, aunque el mundo me quede solitario. No hay perdón para tus peticiones ni la misma hipocrecía.
-- Miguel
PD. La guerra seguirá hasta tu último palpitar
Apostándole
Qué pedo con el pedo...
Reflexiones de Mierda
En muchas ocasiones, la gente encuentra como quitar ese mal a otros con acciones ásperas o a veces a través suaves con “rollos” comunes y corrientes que se consiguen en un súper (clichés verbales). Lo curioso es que la gente no encuentra como quitársela de encima y se deprime.
Comer mierda es tan común como los chinos en su patria (hay demasiados) y es un hecho. La pregunta es: ¿cuánto tiempo más podremos soportarla? He tragado mierda de: los medios de comunicación, mi gente, mis amores, hasta de mi familia. La verdad es que siempre uno va a encontrar como algo terrible la mierda. Pero siempre encuentra la forma de tragarla sin asco porque no hay mas opciones que consumir.
La mierda es un problema con el que todos, tarde o temprano, tendremos que embarrarnos. Y jamás podremos deshacernos de ella, porque se ve en todos lados.
Pienso que no es proporcional la cantidad e mierda que uno tiene por la que da de amor, o recibe. Son cosas paralelas hasta que se encuentra el pretexto para culpar a una de ellas porque fallan a su vez. Puedes recibir o dar mucho amor por poca mierda y viceversa.
“¿Cómo reacciona uno en cada situación?” es una buena pregunta, pues de ahí parten diversas opiniones.
Lo que también es cierto es que uno puede dar o recibir tanta mierda que no se soporta mas, como el amor. Increíble, pero cierto. Lo mejor es amar y tratar de no recibir mas mierda. Buscar el equilibrio. Se puede hacer a través de adicciones, rituales, amigos, amores y familia. Pero siempre se debe mantener el control.
-también pienso que no hay nada mas asqueroso que besar a alguien después de que uno, o esa persona, comimos mierda. Porque ah va el sabor a culpa y decepción. Tiempo después uno tiene el sabor atascado por mucho tiempo hasta lavarla con un verdadero perdón y arrepentimiento. Y si comen mierda, por favor, no besen con amor porque no lo hay. Si no la has probado, prepárate porque sabe a madres.
¿Dónde Están Nuestros Ángeles?
Tengo ganas de dejar de preguntarme tantas cosas: “¿qué será del amor, del odio, de la fidelidad del alma a su cuerpo?...” para vivir feliz sin preocuparme. Hay veces que las peores compañías son las mejores. ¿Cómo dar gracias a Allá arriba sin darnos cuenta, cometemos errores pecaminosos y seguimos como si nada? Sueño tener un ángel, que me dé libertad y protección irónicamente. Quisiera saber cómo las manos de vidas pasadas han sobrevivido al ser traicionadas, engañadas y torturadas por su mismo amor a alguien que engaña a dichas manos rebotando ese amor. Amor que de unas manos, va a un corazón y rebota en otras manos ¡¿dónde están nuestros ángeles?!
Pavor
Sueño estar encerrado en mi habitación a la edad de 10 años. De pronto, un golpe fuerte, como si algo azotara llega a mis oídos. La respiración se me corta. Y los ojos se me abren rápidamente. ¿Qué será eso? Todo esta en silencio, pero se siente una presencia extraña en la casa. No puedo dormir, volteo a todos lados, no hay nada. Rápido, me tapo hasta la cabeza con las cobijas. Es un silencio extraño. De repente, capto una respiración cerca de mi cuello, ruego se vaya, no quiero salir de la cama. Siento como hay algo debajo de mi cama, no me quiero asomar. ¿Y si está en mi closet? ¿o si está colgado del techo? ¿Qué tal si espera a que abra los ojos y mire hacia arriba? Quiero llamar a mi mamá. Mi mano se escabulle por las cobijas para prender la lámpara. Hay pasos cada vez más fuertes, cada vez más rápidos. ¡se aproxima, ya viene! ¡¿Qué es?! ¡Quién es?! Tengo miedo, pavor, ya viene...
¿Qué pasa? La puerta no suena, la manija se abre. ¡Auxilio! Ya esta en mi cuarto, lo sé, ya está a un paso de entrar. ¡Auxilio!
Amanece y sólo encuentro mi ventana abierta y el viento soplando a la cortina...

