Y Salió Ileso!!

El show debe continuar y siempre ha sido difícil decir esto cuando te queda poca energía en el cuerpo pero el alma te pide a gritos que continúes. Este último tiempo ha sido todo un circo, entretenido, de technicolor, dinámico, intenso, y sabores tan extremos me dejan pocas cosas que decir. ¡Qué semestrazo! Querido lector: hace mucho que no me había sentido tan vivo haciendo tantas cosas en tan poco tiempo. Me siento orgulloso de “Mimismo Presno de Santos” y de la runfla de rufianes que me acompañaron en esta última gira de mi circo por la vida. Siento que me sigue faltando mucha babosada por hacer, por ahora, casi completé mi Diario de Motocicleta como el Che, pasando por lugares hermosos en Sudamérica –como quien dice, pasé a hacer mi gira de promoción pa’ que me conozcan-; regresé a la jaula de los leones y me reencontré tratando de domar tanta bestia como pude en la universidad, en la calle, en los bares, donde sea.Promoví mi “Freak-Show” donde me presenté con tanto “mostro” como pude encontrarme (prácticamente, me di mi roladota con el sexo opuesto y lo valió, me repuse de demoños viejos, de tiempo perdido en una monótona idealista y estúpida monogamia que no prometía nada NOTA AL LECTOR: no todas mis escapadas fueron freaks, no creerías las chuladas de sirenas que me querían jalar al fondo del mar y ahogarme con su canto); concilié buenas amistades del mismo sexo y fue curioso que sucedió con algunos que gozaban de los placeres del mismo sexo (¡¡ufff!! ¡¡Zafo!! Pero son cagados los personajes estos); me contraté de payaso para caer de gorrón en fiestas y exámenes profesionales saliendo exitosamente como el alma de la fiesta y liborio de las abuelitas de los celebrados, me paseé por el trapecio cuando me volví delincuente por una noche en el corralón de San Andrés, Cholula; tragué fuego cuando me reencontré con el amor de manera fugaz, intensa pero hermosa. Sin embargo, resultó ser un encuentro terapéutico porque ví todo lo que me gustaba de una relación y también me dio una buena idea de lo que NO quiero en una pareja para el futuro; trabajé de mago e hipnotizador terapeando parejas deshechas, rehechas, de todo un poco… y, ¿por qué no? Me metí a la rueda de la muerte recibiendo cuchillazos cerca de la cara y el cuerpo mientras giraba cuando me llegaban llamadas anónimas de “peores enemigos” lo cual me fue un poco ridículo puesto que ya un enemigo es lo peor que puedes tener: ¿Cómo puedes tener un peor enemigo? Adoro a mis letrados enemigos (jaja). Y claro está, estuve de estudiante y de emprendedorsete buscando el hilo negro de la mercadotecnia y la publicidad con mis otros tres Caballeros del Apocalipsis que les he extrañado los últimos meses y no estar con ellos por andar de parranda en: salones, bibliotecas, salas de estudio, computadoras, trabajos en equipo y si ya daba chance, pos unas chelitas con la adoradísima Línea de Golpeo que cada fin de semana me enseñaron que hay maneras muuuuuuuy creativas para consumir el adorado Elixir de la Desinhibición.Buenos meses vinieron después de tanta chinga y tronarme los dedos, me gané corazones, otros los eché al basurero, otros los estudié, otros nomás no los entendí, otros me resultaron un cubo deRubik y de plano me di el lujo de comparar con las chingaderas que he tenido en el pasado. ¡Ah, que pinche divertida me di! Nunca había dormido tan poco, hecho tanto, ganado kilos en tan poco tiempo y seguir sin parar. Y, bueno, la cartera ya es otro tema, quedó un poco desgastada pero ya se recuperará. Los planes siguen, hay desde hablar de música, hasta hablar de chamba bien.Que, por cierto, me ha nacido la idea de irme a la tierra de los Cariocas a buscar el pan cuando termine la carrera. No sé todavía si mañana cambie de opinión pero, hoy por hoy, quiero hacerlo y seguir aprendiendo. De cualquier forma, busco también la forma de equilibrar mi cabezota de melón con tanta madre que me ha pasado. A veces siento que viví una película de Tim Burton que duró un semestre y ahorita estoy en la parte de los títulos del final de la movie. Pero sólo es hablar de un capítulo, ya habrá más películas que filmar en la mente y el corazón. O nuevos circos con nuevos actos. Por otro lado, ya me entró la desesperación de hacer más plata (como todos) y ver si finalmente encuentro a esa señorita de ojos de luceros inquietos y labios carnosos y sensuales que me provoque decirle las grandes palabrotas que toda damisela quisiera oír y regalarle un Emiliano, un Patricio y una Valentina y que no les falte nada. ¡Joder! Acabo de darme cuenta de que estoy pensando en sentar cabeza, pero quiero hacer tantas cosas antes… espero tener suficiente tiempo y lana para hacerlas. Por lo menos sacar la maestría, una buena chamba y un día a la semana que me deje descansar por lo menos para que aprenda a hacer solfeo, o tru-trú, o bordado, o no se qué chingaos… ¡¡golf!! Pa’ que por lo menos haga algo de provecho cuando no lo estoy haciendo(tu-tu-pah). No puedo entender cómo ha sido que memorice tanta babosada, barbaridad, bodoquismo y ridiculismo en tan poco tiempo, sobre todo: que lo haya hecho y que haya salido ileso. He estado leyendo tanta cosa tan orate, “que si nos vamos a extinguir”, “que si nadie tiene chamba”, “que si Sabrina se aumentó otros tres litros de boobies”, “que si otro compadre sale del clóset”, “que si el pasado que me persiguió resultó más cochino de lo que imaginé”, (¿se fijan como ando que echo tiros?) ¡Ando inigualable! Por cierto, para no perder la inercia ahora estoy de “Wannabe Fisiculturista” o haciendo el acto de “El Hombre Más Fuerte del Mundo” reponiéndome con mi lectura y escritura terapéutica y levantando pesas diario con mis queridos amigos los Hermanos Jariochos. Que qué cariño les he agarrado, tan iguales y tan diferentes: empezando por el sexo, pero se parecen hasta como hablan.Así que, el día que anden de fodongos, pónganse las pilas y llámenme y vamos con los Hermanos Jariochos y nos ponemos a bajar la lonja (que esa nunca deja de estar. Creo que en el circo que he llevado a cabo en los últimos meses he hecho marometas, he estado en el trapecio, tragado fuego, en la jaula con los leones, de mago, de hipnotizador, de tanta cosa que no recuerdo cuál papel me gustó más. Puede ser que el rol que más me gocé al final, fue el dehaber sido espectador de todo mi circo. Qué divertido ha sido, tan colorido, tan apestoso, tan desmadroso, tan aburrido, tan amoroso, tan… mío.Prometo seguir contando babosadas en este verano con mayor interés. Esto es sólo la última pitada del porro más psicodélico que haya vivido en mi vida. Empiezo con otro vicio para que puedas leer entreteniéndote, querido lectorsazo de mi vidaza, pronto.

Un literario abrazo de “mi parte” (¿no puedo ser más sucio?)

Por cierto, el blog sigue vivo… cronicaschatas.blogspot.com

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