Chato Unplugged y las Curvas Peligrosas

Cuando tenía 20 años viví mi primer Big Brother en Chachalacas con uno de los planes más austerosy no por gusto, fue por engaño de un cuate que nos bailó diciéndonos que íbamos a Veracruz yacabamos en un pueblo a media hora de ahí… ¡Pinches Chachalacas!La experiencia en aquél entonces se prestaba a ser un poco flexible en el nombre de la aventurapuesto que aquí, su Charro Light, le gusta a “eso que le venimos llamando el camping” y los pocosmorlacos que llevábamos en comitiva. Al final, su servidor terminó pichando chelas, comida,bloqueador, crema para el ardor de lomo, hasta una gorrita para que el puto del anfitrión no sequemara su jetota de chimpancé. Fue una buena lección y decidí desde entonces no vivir másbig-broders…Pero me equivoqué… tras una larga discusión con la Línea de Golpeo Etílico de los Chemos (mischarolastras), decidimos que Acapulco iba a estar lleno de mocosos y que iba a estar caro. Todoapuntaba a que Puerto Escondido era la opción para desconectarse del mundo, estupidizarse demanera estúpida (¡duuh!) con cuanta sustancia líquida, gaseosa, sólida y de más para regresar agusto a clase (or what so ever you funkin’ want –ah, mamador-). ¡¡¡Y váaamonos rikis!!! Latravesía contaba con los personajes más singulares del viaje: un venado con su novia, cuatro damasconejo que se la vivieron en el agua, un chocotorro, un paisano velludo como Xoloitzcuintle, unatleta, un Zoolander, y acá su mero mero petatero…Al filo de las 2am partimos para tierras oaxaqueñas en una van para 9 animales, un Jetta paracuatro pedotes y una hielera en forma de lata de Model Especial llena de provisiones para cincosoleados días en el paradisíaco mundo de los surfos, la mota y la revancha de los cholultecasversión bikini. El concierto del Chato Unplugged comenzó por ahí de las 6am cuando una camioneta nos recogió en lacapital zapoteca. Chato se desconectó y comenzó a dar su recital llamado “Concertto-ronquetto paracuerda demente in piu pericoloso soneto”. La audiencia se enamoró de mis solos, mis acompañamientos donados por el caballero venado en elsegundo movimiento llamado “Curva-pericola-chingatti-madonni-per-sei-ore” el cual significa(¿¿pinches curvas peligrosas por 6 horas nomás? ¡¡Chinga tu madre!!). Y sin olvidar lastanding-ovation ejmmm… bola de zapes que me acomodaban todos pa’ que me callara. En fin, llegando a las soleadas playas de Zicatela, optamos por el protocolo del Papa que alllegar a una tierra de visita, la besa. Pinche camioneta nos tuvo en ascuas, sin olvidar lasobredosis de Dramamine que las damas conejo consumieron como pastilitas de menta. Alguna de ellascantó Guadalajara, por cierto. En el transcurso nos apendejamos, efeitivamente… nos bebimos la ciudad, nos quemamos hasta con lasnenas y sin olvidar el trágico suceso donde una bella moza quiso entablar amistad con la Línea deGolpeo y a los pocos minutos fue recogida (es decir, que alguien se la llevó) por la fuerzapública debido a su comportamiento poco deportivo y falto de ética en la cancha de los surfos.Lamentablemente, no volvimos a saber de ella, hasta llegamos a pensar que la habían deportado a suisla o algo por el estilo. La racha no cesaba. Cuarto para seis personas que era planeado paracuatro, un baño para doce… monos, pastillas de Pepto y Aspirina que rolaban como tachas en plenorave, y la cuenta seguía. Yo seguí desconectado, mi concierto cesaba pero me dio tiempo entre sonata y sonata para seguirmebebiéndome las neuronas, y haciendo nexos de segunda mano con Maria Sabina y claro está, burlandosin darme cuenta como buen ala de los Asereros de Pittsburg a las féminas entangadas y asoleadas yquemadas y rostizadas por aquellos memorables y apestosos taquitos de mois. Por ahí oí que unmorro se quería fumar una iguana. Estaría orgulloso de ser su papá. En fin, el unplugged duró lo que duró lo real. Regresamos picoteados, malcomidos, crudos ymareados. Agradecidamente nos comunicamos con nuestro Fitness Dealer porque nos concectó con todaslas comodidades y lugares interesantes para conocer. Pueblayork nos esperó con las alas abiertas(y las carteras vacías). Desgastados, dejamos que el descanso se diera antes de volver a loscatorrazos de la uni y la chamba y nos recordamos cada que nos vemos cómo el concierto delUnplugged fue la probada para el viaje de los Cuatro Caballeros del Apocalipsis, del cual yaleyeron en crónicas pasadas. Recomiendo al Sr. Pedro Torres que haga un reality más basado en los viajes extremos.

No hay comentarios.: